By 21 febrero, 2014 5 Comments

El día que mi abuelo y el Dr. Tangalanga se conocieron

Durante toda mi adolescencia escuché hasta el cansancio los llamados de nuestro querido doctor, pero hasta el cansancio de los demás porque yo nunca me cansaba a pesar de saberlos de memoria y quería que nadie se pierda de escuchar esas conversaciones que tanto me divertían. Fué así que compañeros de secundario, amigos del barrio, primos, tíos, hermanas y mi viejo no se salvaban que les haga escuchar algún nuevo llamado que conseguía.

Cuando cumplí los 21, me fui de vacaciones a Rio de Janeiro y estando allá tengo la fatal noticia que mi viejo había fallecido a causa de un inesperado infarto en un noviembre caluroso. 8 meses antes, mi abuela también nos había dejado. Fué un golpe duro para la familia y por supuesto para mi abuelo que en poco tiempo tuvo dos pérdidas importantes.

Mi abuelo era un tipo gracioso, italiano llegado con los inmigrantes, al que yo llamé todo el tiempo “Nonno”. Siempre le pasaba algo insólito y totalmente cómico como salir de la Av. Gral Paz pero no en la subida correcta, sino en la bajada por donde los autos ingresaban a la misma y él con su Volkswagen Escarabajo en contramano, por nombrar solo una. Permanentemente de buen humor y siempre desvergonzado a la hora de hacer cosas para que todos nos riéramos en las reuniones familiares.

Eramos muy compañeros, el con 76 años y yo con 21 nos juntábamos a ver boxeo los sábados, o al cine, ir a cenar al Casino para luego  probar suerte con algunas fichitas. Nos llamábamos por teléfono seguido y al menos 1 vez por semana nos íbamos a almorzar de una tía mía para luego llevarlo de regreso a su casa.

Mas allá de todo, como es sabido, los momentos de soledad son a veces los mas duros de llevar. Fué por eso que comenzé a hacerle unos compilados en CD de los que para mi eran los mejores llamados de Tangalanga.

El resultado fué llamados de mi nonno a mi casa a la medianoche para contarme que no podía dormirse porque quedaba excitado de tanta risa.  Y al igual que yo a los 16 años,  empezó a pedirme mas y mas llamados para escuchar por las noches, donde era obligado el llamado al otro día y los comentarios sobre los detalles de las conversaciones.

Mi abuelo venía seguido a  mi casa y fué por eso que llevé a cabo el mejor plan terrorista de felicidad: invitar al mismísimo Dr. Tangalanga a cenar buscándolo primero a él y luego pasar a buscar a mi abuelo sin que sepa quien estaba sentado adelante en el  auto conmigo.

Llegamos a la casa de mi nonno en el barrio de Nuñez, no sin antes contarle del plan al Doctor para hacerlo cómplice. Por el portero eléctrico mi abuelo me dice que no se había terminado de cambiar a lo que yo con mi ansiedad le respondí que no importaba, que se venga así nomás vestido. Era verano y hacía bastante calor. Cuando sale del departamento desde la ventanilla le indico: -Sentate atrás que adelante estoy con un amigo.

Apenas se sube al auto y cierra la puerta, la inconfundible voz que estaba en los CDs que él todas las noches escuchaba le dice en tono firme y desafiante -Pero la puta que te parió, ocho días para bajar de ese departamento de mierda! Mi abuelo levantó las cejas, abrió los ojos y emitió el característico grito italiano de sorpresa y felicidad al mismo tiempo que le refregaba con frenesí la cabeza calva a Raúl Tarufeti desde el asiento de atrás gritándole  -Ehhhh Tangalanga viejoooo!!! sos vos!! ehhhhhh!! Tangalangannnnnnnga!!! durante aproximadamente 10 segundos.

Fué una de las cenas mas lindas que tuve, vinieron los amigos del barrio a los que les había contagiado el fanatismo y mi familia. No faltaron, anécdotas, chistes por parte de ambos y por supuesto llamados en vivo. Alguna que otra vez se llamaron por teléfono y también un día el Dr. nos invitó a su casa a tomar café una tarde de invierno.

Esta fué la foto de esa noche. Hoy imagino que ambos se encontraron y se dieron el mismo abrazo.

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Posted in: Editoriales

5 Comments on "El día que mi abuelo y el Dr. Tangalanga se conocieron"

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  1. Diego Riccitelli dice:

    Que buena historia loco!!! un abrazo grande. Lo mejor de la vida son los recuerdos. Siempre están con nosotros.

  2. Emilio dice:

    Que linda Historia loco!!! me emocionó mucho. Che, cual de los 2 es el dr.??

  3. Wil001 dice:

    Que gran historia viejo, siempre anhele conocer al viejo rabufetti, siempre lo llevare en el corazon .. Saludos desde Peru !

  4. Diego dice:

    Que hermosa historia, me hiciste emocionar, hijo de la gran puta!

  5. antonio dice:

    Que buena historia.

    Encontre por casualidad en internet estos audios y no paro de escucharlos, jajajajaja. Lo maximo.

    Saludos desde Peru

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