By 16 noviembre, 2015 0 Comments

Entrevista al Doc por Federico Tarántola

ENTREVISTA AL Dr. Tangalanga.
(por Federico Tarántola)

tangalanga-by-james

El Dr. Tangalanga, un mítico personaje porteño que desde el año
62 viene divirtiendo a miles de personas con su inimitable estilo y
en un género que el mismo se encargó de crear: los llamados
telefónicos en joda.
Pero la cosa no llega hasta ahí : Quién y cómo es la persona que
se oculta detrás de él ? Qué lo movió a hacer esto ?
Aquí veremos volcados sus objetivos, una visión que da sobre
donde estamos parados, y sobre todo que detrás de cada broma
existe un hombre serio y honesto que quiere mostrarnos con su
forma de ser un cachito de esta absurda realidad.
EL VENGADOR ANÓNIMO
Un bar. Uno de esos que están en una de esas perdidas esquinas del centro.
Empujo la puerta e ingreso al lugar.
La mayoría de las mesas están vacías. Elijo una y tomo asiento.
El mozo, con tono servicial pide que ordene lo que desee.
– Un café –
Típico de encuentro.
Miro el reloj y la aguja se mueve hacia la nueva hora.
Las cinco de la tarde de un lunes de otoño.
La puerta de entrada rechina y alzo la mirada.
Es él, y mira hacia las mesas ocupadas.
Le hago una sena y se acerca.
Nos saludamos como amigos de toda la vida, ya que de alguna forma nos
conocíamos.
– Un café cortado – pide
Ahí está, frente a mí, el hombre que supo hacerme reír con algo diferente, especial. Un
perfecto comediante, que lleva en su haber lo mejor del humor grotesco argentino.
En bien los pedidos aterrizan sobre la mesa, entusiasmado lanzo la primer
pregunta…

– Cuándo surgió el primer llamado ?
– Fue en el ano 1962, época en que operaron a mi amigo Sixto, para el cual yo empecé a
hacer estas grabaciones y que lo entretenían mucho, teniendo en cuenta que si bien hablaba
y entendía todo, estaba postrado las 24 horas en la cama. Esto hacía que cuando lo vinieran
a visitar le dijeran “Cómo andás ?” a lo que el respondería “Cómo querés que ande ? No
ando”. Entonces ponía la grabación mía y todos terminaban escuchándola y hablando de
una joda u otra.

– Y la idea cómo llegó ?
– Porque él me contó que había un veterinario que le cobraba por atender al perro cualquier
cantidad. Me dijo un par de datos más y le dije que lo llamaría en ese momento para
joderlo. Llamé, pero ese día el veterinario no atendía. Y si hablaba, de todas maneras mi
amigo me hubiese escuchado a mí nada más. Entonces le expliqué que al otro día lo
llamaría desde mi casa ya que tenía un grabador con un enchufe que se conecta al teléfono.
Iba a hacerlo esa vez para que lo escuche. Como la grabación le gustó, empecé a hacer más
y más llamados.

– A esta idea, decidiste volcarle ese toque diferente a los típicos llamados en broma que
hace cualquiera, o sea : un toque actoral ?
– No, no. Lo de los llamados te diría que siempre fue una cosa casi espontánea. Levanto el
tubo, marco, y el libreto se forma de acuerdo a lo que digan del otro lado. Tampoco noté
cambios o mejoras en los llamados con el tiempo. Todo radica en si el tipo del otro lado es
un tronco o un vivo o un gritón.

– Cómo nació el nombre “Tangalanga” y el de “Tarufetti” ?
– Fue en el momento de un llamado. Y yo le explicaba al tipo : “Tanga por la tanga que
usan las mujeres, y Langa por galán al revés”. Tarufetti, Rabufetti y otros, existen y muchos
los dije sin saber que estaban. Y mirá vos que cosa, que el nombre “Tangalanga” fue el que
más trascendió y el que yo siempre uso como segunda identidad, cuando lo usé creo una o
dos veces en los llamados.

– Si bien los llamados eran para tu amigo, por otra parte había una repercusión
“under”. Cómo se los conseguía la gente antes de la edición y desconociéndote a vos ?
– Yo le llevaba las grabaciones a Sixto. Él se las copiaba, se las pasaba a otro y otro a otro y
así. Cosa que no fue a gran escala hasta el ano 1985 que se inventó la doble cassettera,
dándole una distribución mayor. Recién para el ’92 ya estaban editados.

– Hasta dónde llega a escucharse Tangalanga ?
– Hay en muchos lados grabaciones : en Colombia, Venezuela, Miami, Uruguay,
Paraguay… Pero lo extraordinario del caso es que también desde Holanda han mandado vía
Internet mensajes. Con eso que está Tangalanga en Internet recibo mensajes de Suiza,
España… Incluso hice llamados en el exterior como Chile o Paraguay, pero la gente es más
inocente o directamente no te entiende nada. El que reaccionó fuerte fue un tipo de un
restaurante mexicano en Los Angeles, pero no fue lo mismo. El personaje de Tangalanga es
muy porteño.

– Seguro, y además Tangalanga tiene un constante juego de palabras y dice cosas sin
sentido, que eso a la gente la hace entrar mejor.
– Sí, porque soy siempre de joder así. Me sale solo, nomás.

– Y cómo lo tomaron al principio los amigos y familiares este tipo de actividad
paralela a tu vida normal ? Hablo por supuesto antes de la represión, libros y todo
eso.
– Se reían. Me preguntaban si lo iba a seguir haciendo. Pero estaban también dentro del
asombro. Si bien yo siempre fui un tipo humorista con amigos y familia, con espíritu alegre
y muchos juegos de palabras, esa novedad de los llamados los atraía demasiado.

– Hoy te considerás un mito ?
– A qué llamás mito ? Si te referís a un tipo que no conoce nadie y se dice “Quién será ?”,…
en ese caso digo que sí. Pero para esta altura no tanto, y es por el tema que estoy de acá
para allá mostrándome. Sin embargo para muchos debo serlo.

– Claro, yo me refería al mito ayer y hoy, yendo al caso que sos único. No puede haber
un segundo Tangalanga.
– Seguro. Mismo hay muchachos que me cuentan que hacen llamados y que no les sale
bien,… como si se les metiera el Tangalanga en la conversación.

– Cómo llegó la propuesta de editar los cassettes ?
– Resulta que un amigo, Eduardo Garcés y hoy mi manager, me propone hacer unas copias
caseras de mis llamados, poner unos avisos en el diario y venderlos para citar a la gente tal
día a tal hora. Después de 20 días de ventas, habían tenido 600 personas comprando.

– Ahí llegó la idea de hacerlo a gran escala.
– Claro. Pensamos hacerlo por medio de una editora. Caímos en Tripoli, después en DBN y
ahora en Musimundo.

– Y cuál fue la reacción de los medios en el momento de la edición ?
– Fuerte. Tengo reportajes para televisión y revistas a montones.

– Te sentiste en algún momento demasiado comercializado, o sea, sacándote de lo
oculto que ése era tu rostro, para realizar llamados en vivo en la tele, haciendo una
0600, libros y cassettes de chistes o la Internet ?
– Sí. Y mucha gente comenzó a reconocerme en los llamados o por rasgos en la calle. Pero
el porcentaje es entre diez, dos se dan cuenta. Además el público que más me escucha va
entre los 15 y 25. Los llamados son destinados a adultos.

– Preferirías que este mito de la cara oculta se hubiese mantenido siempre así. Qué
seas una incógnita para la gente ?
– A mí me hubiese gustado que no me conozca nadie,… pero fue inevitable. Pero no quito
que me halaga mucho que me conozca tanta gente. Te reconforta que te traten tan bien.

– De dónde viene tanto halago ? Si bien Tangalanga es un personaje crítico e
inteligente, no deja a nadie en pie. Como que sos tomado de forma diferente a otros
humoristas como Gioia, Corona…
– No sé. Muchas veces me compararon con Olmedo : esa espontaneidad que nos une, ya
que los dos sin libreto ni nada seguimos hablando. En el caso de los otros cómicos a
diferencia de mí es que yo entré en un terreno nuevo y supuestamente con un sólo asiento.
Los otros son muchos.

– Ves eterno este mito ? Me refiero a si alguna vez se te cruzó decir “Este es el
verdadero Tangalanga”.
– No. Porque siempre está la preocupación a que alguno se entere que lo jodí y me reviente.

– Ahora, cambiando un poco el plano de tu personaje dedicado al humor,… veo que
existe una especia de cometido. Hay como ganas de hacer justicia de alguna forma.
-Sí, porque generalmente llamo a gente estafadora. Aunque a veces busco a desconocidos
en el diario, pero no hago lo mismo con ellos. De todas formas estoy cargado de datos de
malas personas de gente que me los acerca, y los uso con gusto.

-Muchos de tus llamados están hechos a parapsicólogos truchos. Qué podés decir de
ellos ?
-Me molesta que estafen a la gente. Se abusan de la credibilidad, y los esperanzados
terminan con que todo era al revés. Pero esta bronca empezó con los llamados, ya que antes
ni me acordaba de estos tipos. En ellos empecé a descubrir su forma de trabajo que va del
palabrerío y el embrollo, metiendo los sentimientos dentro.

– Ves que de alguna forma hacés justicia ?
– Y… a más de uno, que nunca le hayan dicho nada que era cagador le va a molestar. No lo
va a reconocer, pero sí va a tomar nota que hay gente que tiene bronca porque él no procede
bien.

– Cómo es la persona que hay debajo de Tangalanga ?
– Es la misma. Ya en la escuela primaria, cuando había alguna fiestita el que decía el verso
era yo. Cuando tenía 18 anos empecé a ir a festivales de barrio donde no cobraba un peso
pero hacía con gusto ante tanta gente de presentador y contaba uno que otro chiste. Y así en
reuniones de compañeros de trabajo, en familia. En cualquier lado soy abierto y
espontáneo.

– Y el carácter ?
– Nada que ver. El carácter podrido de Tangalanga es totalmente diferente con la manera de
ser mía. Soy un tipo cordial, no soy contrera ni pesimista. Puteo, pero sin faltar el respeto.
Calculá : yo estuve 44 anos siendo miembro de la cooperativa de hospitales, yendo in
interrupción todas las semanas a los hospitales, llevando cosas y manejando gente que no
tenía guita para volverse a su casa. No sólo figuraba en la lista,… caminaba y disfrutaba
hacerlo. Tangalanga no es así.

– O casi. Porque Tangalanga aborrece lo malo, la estafa. Siempre busca un palo para
el que corresponda.
– Tenés razón. Pero el proceder es diferente. Lo mismo que hacemos es amar la libertad,
odiamos el pisoteo como a los jubilados, la dictadura y toda esa mierda.

– Dentro de ese Tangalanga crítico, qué sucede con las cosas que ve a diario ? Hay un
cambio posible ? Todo se mantiene igual o peor o mejor ?
-Me intereso mucho por todo lo que pasa. Me gusta ver programas e interiorizarme. Otra
de las preocupaciones son la droga y el alcohol en la juventud, el SIDA, el desempleo y ver
las colas de trabajo por la mañana con chicos mendigando un puesto. De ahí viene el
bajón… se dan la biava con falopa y todo por estar apartados. La soledad es muy mala
compañera y eso los derrota. Como gente que por tener 40 anos no puede conseguir un
trabajo y está casado y con hijos. No me gusta profundizar en esto porque no sé cómo
carajo se va a arreglar. Además noto un cambio de la gente con el tiempo por medio de los
llamados.

– Para peor ?
– Seguro. Gente más cagadora, más loca. Y eso viene de la mano de cómo anda el país.

– Tenés algunas palabras para cerrar el reportaje ? Un mensaje que quieras dar…
– Sí. Quisiera decirles a los que escuchan a Tangalanga o tuvieron que soportarme, que no
hay intención de joder a nadie. Las cosas se fueron dando así y quizás con uno que jodo
puedo llegar a alegrar a mil. Eso es una de las razones por la que sigo haciendo esto. Y
tampoco nadie se va a pegar un tiro o cortarse las venas. Solamente colgó y se preguntó
quién habrá sido. Por supuesto sé que no estoy lastimando a nadie, es un instante que robo.
También quiero que piensen que no soy un tipo jodido : soy muy tranquilo y con la
conciencia que soy buena persona.

Se produce un corto silencio.
Detengo mi grabador de periodista y lo veo sorber la última parte del café.
Luego de pagarse la cuenta, salimos a la calle enfrentándonos de nuevo a esta realidad.
Admito que era necesario un “Tangalanga” en el mundo, como un “Batman” pero sin
golpes. Era necesario esta persona, una de esa clase de personas que “corre a todo el
mundo por el lado de la decencia, pero con una inmoralidad tal que contradice su supuesta
intención”, citando a Alejandro Ruzitchner.
Era necesario para que nos tome de los pelos por unos minutos, divertirnos y mostrarnos
qué feliz se puede ser en ese instante con abusarse de un abusador.
Me despido. Me despide.
“Será hasta otra vez” decimos alguno de los dos.
Se aleja. Me alejo.
Y mientras que camino hasta la parada del colectivo, me atrevo a soltar una sonrisa
disimulada, recordando de repente cualquiera de sus infinitos llamados.

TANGAREPO96-james

Federico A. Tarántola.
(05/05/97)

Fuente: www.federicotarantola.com.ar/

Posted in: Fanaticos, Notas

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